
espacios auténticos
Guía de cuidado y garantía
Conocé tu mueble
Lo hicimos para que dure. Acá está qué es, hasta cuándo tiene garantía, lo poco que hace falta de tu lado para que siga como el primer día y lo que hacemos nosotros si algo no está bien.
Vale para todo
Lo básico
Limpiá con poco
Un paño de microfibra apenas húmedo, con agua y una gota de detergente neutro. Después, seco. Con eso alcanza para el 99% de lo que le pasa a un mueble.
Lo que no va, nunca
Thinner, acetona, alcohol, lavandina, esponjas de acero, polvos abrasivos y limpiadores "para todo" con amoníaco. Comen la terminación y despegan el canto. Un limpiavidrios común, en el paño y no directo sobre el mueble, está bien.
El agua que queda es el problema
No el agua que se seca. Secá lo que se derrame, sobre todo en zócalos, cantos y en la unión con la mesada o la pared. Un mueble aguanta el uso de una cocina o un baño; no aguanta un charco toda la noche.
Vapor y calor, lejos de los frentes
Pava eléctrica, cafetera, tostadora, horno eléctrico o air fryer tirando vapor y calor contra la alacena de arriba hinchan la placa y despegan el canto. Corrélos del borde o dejá que ventilen hacia adelante. El lavavajillas, dejalo enfriar unos minutos antes de abrirlo del todo.
El sol directo cambia el color
Maderas, enchapados y laqueados cambian de tono con la luz, más rápido si les da el sol de lleno todos los días. No es un defecto: es lo que hace la luz con la madera. Una cortina lo frena.
Usá los tiradores
Los cantos y las esquinas son lo primero que se marca. Abrí con el tirador o el uñero, no con el pie ni empujando con la cadera. Y los cajones no son escalera: no los uses de apoyo ni te cuelgues de una puerta abierta.
Repartí el peso
Un estante largo cargado en el medio se curva con los meses. Repartí lo pesado hacia los costados y lo liviano al centro. Si necesitás guardar algo muy pesado, preguntanos: a veces alcanza con un soporte más.
Según de qué está hecho
Por material
Un mueble suele mezclar dos o tres. Tocá el que te interese.
Melamina
La más noble para el uso de todos los días: no se mancha, no absorbe, se limpia con agua.
Melamina
La más noble para el uso de todos los días: no se mancha, no absorbe, se limpia con agua.
- Paño húmedo y después seco. Una mancha rebelde sale con agua tibia y detergente e insistiendo con paciencia, no con fuerza.
- Cuidá los cantos: es por donde entra el agua si queda mojado. Un canto que se hincha no vuelve atrás.
- No rasquetees con cuchillo, espátula ni esponja de acero: raya la superficie y esa marca queda.
- Adentro de los cajones y alacenas no hace falta forrar nada. Si querés, un papel o una goma antideslizante, pero sin adhesivo: al sacarlo se lleva la terminación.
Madera maciza y enchapados
La madera está viva: se mueve con la humedad, cambia el tono con la luz y tiene vetas y nudos. Eso no es un defecto, es lo que compraste.
Madera maciza y enchapados
La madera está viva: se mueve con la humedad, cambia el tono con la luz y tiene vetas y nudos. Eso no es un defecto, es lo que compraste.
- Limpieza en seco o con el paño apenas húmedo, siempre a favor de la veta. Nunca dejar agua encima.
- Posavasos y platos bajo las macetas. Un vaso frío o una maceta que transpira dejan un cerco que cuesta sacar.
- Nada de lustramuebles con silicona ni aerosoles "abrillantadores": dejan una película que junta polvo y complica cualquier retoque después.
- Pequeñas variaciones de color entre tablas, el tono que se oscurece o aclara con el tiempo y una veta que se marca más son parte de la madera, no algo que reclamar.
- Con los cambios de estación puede aparecer una micro-fisura en una unión o una puerta que cierra distinto. Avisanos: suele ser un ajuste.
Laqueados
La terminación más linda y la más delicada. Se cuida como la pintura de un auto.
Laqueados
La terminación más linda y la más delicada. Se cuida como la pintura de un auto.
- Solo microfibra limpia. Una arenilla en el paño o una esponja usada rayan. Si el paño estuvo en el piso, cambialo.
- Nada con alcohol, acetona, quitaesmalte ni desengrasantes fuertes: opacan o manchan el brillo.
- Las esquinas y los cantos son lo primero que se marca con los golpes de todos los días: llaves, anillos, ollas apoyadas de canto.
- Un rayón chico se puede retocar. No lo intentes con pintura de ferretería: avisanos y lo vemos.
- Los primeros 30 días la laca termina de curar: evitá apoyar cosas pesadas mucho tiempo en el mismo lugar y no pegues nada sobre la superficie.
Bisagras, correderas y cierres
Se regulan cuando colocamos el mueble. Con el uso y el asentamiento de la casa, una puerta puede rozar o desalinearse: es normal y se ajusta en minutos.
Bisagras, correderas y cierres
Se regulan cuando colocamos el mueble. Con el uso y el asentamiento de la casa, una puerta puede rozar o desalinearse: es normal y se ajusta en minutos.
- Una puerta que roza, un cajón que va duro o un frente que quedó desparejo se corrigen con un destornillador. Dentro de la garantía lo hacemos nosotros; después te mostramos cómo.
- No fuerces un cajón que se traba: casi siempre hay algo caído atrás. Sacalo del todo (la mayoría de las correderas tienen una pestaña para desenganchar) y mirá.
- No aceites bisagras ni correderas con aceite común ni con lubricantes en aerosol: junta polvo y termina peor. Si algo suena, avisanos.
- No apoyes el peso en una puerta abierta ni dejes que los chicos se cuelguen: la bisagra aguanta la puerta, no una persona.
- Puertas con cierre suave (freno): si dejó de frenar, es un ajuste, no un cambio.
Vidrios, espejos y luces
Lo que no es madera también tiene su forma de cuidarse.
Vidrios, espejos y luces
Lo que no es madera también tiene su forma de cuidarse.
- Vidrios y espejos: limpiavidrios en el paño, no rociado sobre el mueble. Lo que chorrea por el borde termina en el canto o en la unión con la madera.
- Luces LED: el transformador necesita aire; no lo tapes con cosas guardadas. Si una tira parpadea o se apaga por partes, avisanos antes de tocar nada.
- Enchufes y cargadores integrados: no metas nada con líquido en el sector del cableado.
Mesadas y la unión con el mueble
Las mesadas de piedra no las hacemos nosotros, pero el agua que baja por la junta entre la mesada y el mueble sí es nuestro problema.
Mesadas y la unión con el mueble
Las mesadas de piedra no las hacemos nosotros, pero el agua que baja por la junta entre la mesada y el mueble sí es nuestro problema.
- Mirá de vez en cuando la silicona de la unión mesada–pared y mesada–bacha. Si se despegó o se puso negra, avisá antes de que entre agua al mueble.
- Bajo mesada de la pileta: revisá que no gotee el sifón ni la conexión. Una gotera de semanas hincha el fondo del mueble, y eso no tiene arreglo.
- Lavarropas y lavavajillas: dejá el espacio de ventilación que te indicamos al colocar.
Los primeros días
- El olor a nuevo (placa, laca, adhesivos) se va en unos días con el ambiente ventilado.
- Puertas y cajones se asientan la primera semana: si algo quedó rozando, avisanos y lo regulamos sin costo.
- Si hay obra alrededor (pintura, revoque, pisos), tapá el mueble: el polvo de obra raya, y la humedad de un revoque fresco lo hincha.
Garantía limitada
Tu garantía
La garantía depende del equipamiento de tu mueble: lo de adentro, los herrajes, los cajones y los accesorios. Corre desde la entrega y cubre la fabricación, la colocación y los herrajes.
Cubre
- Defectos de fabricación: una unión que se abre, un canto que se despega solo, una placa que se deforma sin causa externa.
- Herrajes que fallan por defecto o por desgaste normal: una bisagra que deja de cerrar, una corredera que se traba, un pistón que pierde fuerza. Se cambian sin cargo.
- La colocación: nivelación, fijación a la pared, terminaciones contra muros y zócalos.
- Terminaciones que fallan en uso normal: laca que se despega, enchapado que se levanta.
No cubre
- Mal uso o fuerza. Un herraje forzado, arrancado, doblado o reventado: una puerta abierta más allá de su tope, alguien colgado de ella, un cajón usado de escalón, un chico trepado.
- Sobrecarga. Más peso del que el estante, el cajón o la barra del placard está pensado para soportar.
- Golpes y accidentes. Pisadas, caídas de objetos, rayones, cortes, quemaduras (una olla caliente sobre la melamina), incendios, inundaciones.
- Agua y vapor. Pérdidas de canillas, desagües o lavarropas; filtraciones de la obra; agua estancada sobre los cantos; vapor directo de pava, cafetera u horno sin protección.
- Calor. Hornos y anafes colocados sin la separación que indica su fabricante.
- Limpieza indebida. Abrasivos, solventes, lavandina, esponjas metálicas.
- El desgaste normal de las terminaciones. Pérdida de brillo, cambios de tono por la luz, marcas de tiradores. Tampoco las variaciones naturales de la madera: vetas, nudos, color, movimientos por humedad o sequedad.
- El daño que crece por no avisar. Si algo falla y se sigue usando, cubrimos lo que estaba en garantía al primer síntoma, no lo que empeoró después: una bisagra floja que termina arrancando el tornillo de la placa, una gotera que hincha el bajo mesada.
- Intervenciones de terceros. Desarmar, mover, recolocar, perforar, agregar herrajes o reparar sin que lo hagamos nosotros. Tampoco traslados ni mudanzas.
- Las condiciones de la obra. Paredes húmedas o con revoque sin secar, movimientos de la estructura, pisos que se desnivelan después. Tampoco medidas o planos que no tomamos nosotros.
- Lo que no fabricamos. Mesadas de piedra, electrodomésticos, griferías, iluminación: tienen la garantía de quien los vendió.
Ajustes y regulación
- Puertas y cajones se acomodan con el uso: regularlos no es un defecto, es mantenimiento.
- Los primeros 6 meses desde la entrega, la regulación es sin cargo: hasta 2 visitas en Río Cuarto. Fuera de Río Cuarto se cobran los viáticos.
- Después de los 6 meses, la regulación tiene costo y se cobran los viáticos.
Si algo no está bien
- 1
Mandanos por WhatsApp fotos y dos líneas de qué pasa, dentro de los 30 días de notarlo. No hace falta factura ni certificado: tu mueble está en nuestro sistema.
- 2
Coordinamos una visita para verlo. No prometemos diagnósticos por chat.
- 3
Si lo cubre la garantía, lo arreglamos. Si no, te cotizamos el arreglo y decidís vos.
Condiciones
- Al recibir el mueble, lo que se ve a simple vista (un rayón, un golpe) se anota en la entrega. Después no podemos saber cómo pasó.
- Nosotros decidimos si se repara, se regula o se cambia la pieza por una igual o equivalente. Si el modelo ya no existe, va otro de igual calidad; el tono puede diferir del original por el envejecimiento natural.
- La pieza reemplazada mantiene la garantía hasta el fin del plazo original: no lo reinicia.
- La garantía es la misma en una casa, un local, una oficina o un alquiler temporario.
- Esta es la única garantía: nadie puede prometer otra de palabra. Lo que no está previsto acá se rige por la Ley 24.240 de Defensa del Consumidor, y nunca es menor que la garantía legal de 6 meses.
Y no hace falta que te acuerdes vos: te escribimos nosotros al mes, a los tres y a los seis meses de la entrega para saber cómo viene todo.
¿Una duda, una mancha, una puerta que roza?
Escribinos con una foto. Lo vemos y te decimos.